El pasado fin de semana llegaba una fecha en mi calendario clave para mi, el descenso Ría Navia, que tan buenas sensaciones había causado en mi el año anterior. El día amanecía plomizo y con atisbos de que podría llover en cualquier momento. En fin, eso no iba impedir ir al lío y lo primero para meterse en ambiente es recojer dorsal y los tattoos.
Las calles respiran natación por todos lados. Recojido dorsal queda esperar para todos los nadadores desfilar por la Villa hasta la iglesia y hacer la ofrenda a la Virgen. A continuación la comida y por la tarde punto de encuentro en la estación autobuses para partir hasta la salida de cada distancia, en mi caso 1700 mts. Para no perder comba a este año gafado mi autobús se avería y nos mandan otro, con la terrible sospecha de que voy a estar de los últimos para saltar al agua. Así fue !!!!
Sigo aprendiendo en esto de las aguas abiertas y puedo darme por satisfecho en mi segundo descenso con el resultado obtenido.
Mirando clasificaciones observo que he quedado por el medio de la tabla y tercero en mi categoría. Bien, sigo sumando.
Queda compartir momento cumbre del día con la familia y amigos que estaban esperando en la zona de llegada, chocolate caliente para ir resucitando y ya pensando en #RiaNavia2015.
Queda felicitar a la organización (@OwsNavia) y a todos los voluntarios, vecinos, sponsors, etc por hacer posible un día espectacular.
@ovetao35



